Cuentos Porno

Puta borracha en el baño de hombres

Esta es la historia de cómo Dany se folló a una puta borracha en un baño de hombres. Todo comenzó cuando Dany paró en una estación de servicio en el medio de la ruta. Un lugar desolado, en el medio de la nada. Era de noche, bien tarde, y había estado conduciendo desde hacía horas camino a una reunión a la que debía asistir por la mañana. Necesitaba cargar gasolina y, de paso, usar el baño público. Todas esas cervezas con sus amigos estaban listas para salir de su cuerpo. Llenó el tanque, aparcó en el estacionamiento y corrió hacia el baño público del lugar. Al entrar, Dany se encontró con una inesperada visión. ¡Una mujer estaba allí dentro! Una chica totalmente borracha, perdida, ciega de la peda, todavía sujetando su última botella de cerveza.

Chica borracha

Era una chica voluptuosa, rubiecita y con cara redondeada. Sus tetas eran de notable tamaño y generaban un apetecedor bulto debajo de su camiseta a rayas. ¡Dos tetazas, sí señor! Dany, al principio, pensó que se había equivocado de baño, así que volvió sobre sus pasos para asegurarse que estaba dentro del baño de hombres. Y sí, efectivamente, ese era el baño de hombres. Entró de vuelta, porque realmente se estaba orinando, y la chica ya no estaba más contra la pared, sino sentada en uno de los mingitorios, abierta de piernas, haciendo pis.

Puta borracha



Y ahí fue cuando Dany se comenzó a poner cachondo. “Esta putita está en el lugar equivocado, en el momento equivocado“, se dijo. “Totalmente vulnerable y ciega de la peda.” Antes de hacer su movida, Dany se asomó afuera, para ver si alguien podría descubrir lo que estaba a punto de hacer. Nadie. La estación de servicio estaba desierta. Ni un alma. Eran los 2AM y era probable que nadie más pasara por allí hasta dentro de unas horas. ¡Tiempo suficiente! Su pene comenzó a endurecerse ante lo que estaba a punto de suceder… Volvió a entrar y, con su polla erecta, eligió el mingitorio próximo al de la puta borracha, que ni lo notó.

Borracha en el baño

Dany miró a la mujer, lascivo. “Posiblemente una puta perdida, que ni sabía dónde estaba“, pensó. Hacía pis sentada en el mingitorio, ¡y ni siquiera llevaba bragas! Parecía que todavía no había caído en cuenta que él estaba allí, a su lado, masajeando su polla ante la visión de su vagina húmeda y su total vulnerabilidad. Dany se asomó aún más, para tener una mejor visión del chochito pelado de la puta borracha.

Vagina pelada de borracha

Y eso lo terminó de descontrolar. Necesitaba follársela. Necesitaba abusar de ella. Quería hacerla su puta. Después de todo, ¿qué hacía allí, borracha, tentándolo con su chocho al aire? Seguramente era lo ella que buscaba. Entonces, por primera vez, le habló:

-Hola… ¿estás bien?, le dijo, haciéndose el amigo.

La chica ni le respondió.

-Te pregunté si estás bien, nena.

Nada. La chica seguía perdida en su borrachera, sin siquiera contestarle.

Puta abusada

Dany, sin subir su cremallera, fue hacia el mingitorio donde, ya sin orinar, se sentaba la chica, semi inconsciente. Le tocó su rostro y la puta apenas si gimió un poco.

-Eh, despierta. ¿Estás bien?

A Dany no le importaba, en lo más mínimo, si la putita estaba bien. Solo se estaba asegurando de que no se resistiera a lo que él tenía planeado. Era claro que poco podía hacer la pobre golfa ante cualquier cosa que él intentara. Y así empezó… Lo primero fueron esas hermosas tetas que se asomaban pidiendo ser magreadas.

Puta borracha

Dany bajó el escote y enseguida tuvo acceso a los senos de la puta borracha. Eran inmensos, tiernos, suaves. La polla del tío se puso a cien. La chica se removió un poco incómoda, pero no atinó a nada. Estaba demasiada confundida por lo que estaba pasando.

-Ufff, qué lindas tetas, puta. ¿Te gusta, no?

La borracha arrugó las cejas, molesta, pero no contestó. Dany puso su pulgar sobre el pezón de la golfa, masajéandolo como si fuera un botón.

-Te encanta, trola. No mientas. Mira cómo te dejas hacer… Me estás poniendo muy caliente. ¿Quieres que te toque el chochito, verdad? ¿Quieres un dedito en tu chocho, no? Sí, claro que lo quieres…

Chocho de borracha

Y la mano que antes estaba tocando las tetas de la puta, de pronto bajó a su chochito chorreante. Dany estaba descontrolado, su instinto había invadido su mente y no podía parar. Metió tres dedos dentro de la vagina de la puta borracha, que gimió lastimosamente.

-No te quejes, puta. Tienes el chocho todo mojado. Estás queriendo esto más que yo, ¿no?

Revolviendo sus dedos dentro del chocho, Dany notó que allí había más líquido del que debería. Saco sus dedos y los observó. Era lefa. La puta tenía una acabada descomunal dentro suyo. Un tipo ya se la había follado y le había dejado toda su carga dentro.

-¡Aquí ya anduvo un macho follándote, puta! Pues, te aseguro, ¡no va a ser él único!

Dany, descontrolado, tomó a la puta por el cuello y la obligó a ponerse de rodillas.

Abuso borracha

En el suelo, la chica pareció volver en sí y comenzó, debilmente, a resistirse.

-No, nena. Ahora me vas a ayudar a vaciar las bolas. No me vas a dejar así, después de ponerme tan cachondo…

Dany tomó a la puta por los pelos con una mano, y con la otra sacó su miembro erecto, apuntándoselo directo a la cara.

mamada de borracha

Al principio, la borracha se resistió. Pero la fuerza y el descontrol de Dany pudieron más. Ella todavía estaba demasiado perdida como para saber qué hacer. Así que, de un golpe, la verga de Dany entró por completo dentro de su boca.

– ¡Así, puta! Así. Chupala, que es lo que mejor debes saber hacer. Así, ¡toma! Mamala, puta borracha.

Mamada borracha

-Las putas como tú nacieron para esto.-dijo Dany mientras le movía la cabeza de un lado a otro, para forzar su verga dentro de la garganta de la golfa. – Inservibles a menos que tengan una buena polla dentro suyo, ¡Todas iguales! Eres una borracha inmunda, una cerda viciosa.

Y la putita comenzó a lloriquear, incapaz de detener lo que estaba sucediendo. Una lágrima cruzó su mejilla y encendió aún más la calentura de Dany. La vulnerabilidad de su víctima lo puso demasiado cachondo.

– Ah, pero mira cómo llora la putita. Primero calienta pollas y después lagrimea. ¡Yo te voy a dar una razón para llorar ahora, puta barata!

Follando a borracha por atrás



Entonces Dany, sin pensarlo dos veces y dejándose llevar por sus más bajos instintos, puso a la chica en cuatro. La manejó como a una muñeca de trapo. El cuerpo, flácido y ya vencido por la situación, se dejó doblegar ante la fuerza superior del macho en celo.

-Ahora sí, putita. Te voy a follar como la golfa que eres-, sentenció Dany, con la polla en su mano, intentándola meterla en el agujerito de la puta.

Puta borracha

-Toma verga, guarra-, le susurró al oído, en la primera embestida. -Ahora sí tienes una razón para llorar. Llora, puta. ¡PUTAZA!

Embestida tras embestida, la borracha comenzó a despertarse. No mucho, solo lo suficiente para darse cuenta de lo que le estaba pasando: un desconocido la estaba violando en el piso sucio del baño de una estación de servicio. Horas antes, creía recordar, le había pasado algo similar. Estaba haciendo dedo en la autopista, un coche paró y el conductor le había ofrecido una bebida. Luego, imágenes fragmentadas, sensaciones de una polla dentro que la violentaba.  Y, después, todo negro. Y se despertó ahora, con otra polla dento de su chocho. ¿Sería la misma de antes o es otra nueva? No lo sabía. Al darse cuenta de la situación, lloró nuevamente, lloró como nunca había llorado antes, todavía con una neblina mental que le impedía pensar lo suficientemente bien como para escapar de la situación.

Puta borracha

Al escucharla llorar, Dany puso toda su furia en cada ataque de su verga, imaginando que le estaba rompiendo el chocho con su pene erecto. Tal fue su calentura, que aprovechó su mano libre para meterle su pulgar en el ano. El dedo entró sin esfuerzo, lubricado no solo por los jugos de Dany, sino también por el del hombre que estuvo antes penetrando ese voluptuoso cuerpo inconsciente.

-Este culito me lo voy a tener que coger también. Uff, qué rico.

Puta borracha

La chica, apenas volviendo en sí, por primera vez profirió sus primeras palabras coherentes.

-No, por favor… por el culo no-, recordando todo lo que le había dolido horas antes, cuando el conductor misterioso se lo había hecho en el asiento de atrás de su coche.

-¿Que no? A mi una puta no me va decir dónde se la puedo meter y dónde no.

Y así, con furia, Dany la dio vuelta y la dejó acostada de espaldas al piso, abierta de piernas.

Puta borracha

-Estás demasiado borracha para hacer algo para evitarlo, puta. Yo te voy a follar por donde quiera-, le gritó Dany, mientras la mantenía quieta en el suelo.- ¿Quién crees que te va a venir a ayudar aquí, a esta hora? ¿Y quién crees le va a creer algo a una puta semejante, que se mete en el baño de hombres para calentar pollas?

Puta borracha

Y, sin mediar más palabras, el hombre le hundió su polla por el culo. La chica pegó un gritito, pero sus fuerzas flaquearon. Su mente era un remolino de emociones, llena de las nieblas de lo que sea que haya bebido antes. No hubo nada que haya podido hacer para resistirse.

Puta borracha
-¡Este culito está muy hecho ya, zorra! ¡Mi verga entra como guante! Eres más puta de lo que pensaba. Tomá, guarra. ¡Toma por el culo!, dijo Dany mientras arremetia contra el ano de la chica, que parecía haberse desvanecido otra vez, dejándose manejar con total falta de voluntad.

Pero Dany se dio cuenta que ya no podía seguir. Necesitaba acabar. Ese picor que precede a la eyaculación se hacia cada vez más evidente.

-Te voy a llenar la boca de leche, trola.-, bufó, y agarró a la puta borracha de los pelos, haciendo que se incorporara, dejándola sentada en el piso.

Puta borracha

-Eso, así, ¡como te gusta, eh, putita! ¿Tuviste lo que querías, verdad? Chupala bien chupada, sacale brillo o te juro lo vas a lamentar.

La chica no podía desobedecer, porque ya no controlaba su propia voluntad. Abrió su boca y Dany no dudó en meterle su polla, que segundos antes había estado violando el culo de la puta.

-Bien, así, putita. ¿Has visto que te encanta chupar pollas? Ya ni te resistes-, decía Dany, mientras metía y sacaba su verga de la boca de la chica.

Puta borracha

Y ya, sin poder aguantarlo más, Dany descargó su lefa en la cara de la puta borracha, vaciando sus bolas como nunca antes lo había hecho. Se aseguró de que no quedara parte en la cara de la chica que no estuviera cubierta de su leche, e incluso le dedicó un par de chorros calientes a esas bellas tetas, que todavía se ocultaban detrás de un corpiño sucio y desaliñado.

Dany cogió del suelo la camiseta que minutos antes vestía la mujer violada, y se limpió la polla.

-Así es cómo uno se coge a una puta sucia que busca vergas en los baños públicos.-, le dijo, antes de tirar la camiseta a la pies de la mujer, que todavía yacía paralizada en el suelo, recostada contra el mingitorio donde todo había comenzado.

Puta borracha

El hombre acomodó su ropa, escupió en dirección a la chica y salió del baño, como si nada. ¡Y justo a tiempo! Un grupo de camioneros estaban encaminándose hacia el lugar. Estaban medios borrachos y gastándose bromas, riendo sobre quién sabe qué cosa.

Al pasar al lado del grupo, Dany escuchó un poco de lo que venían hablando.

-¡Qué ganas de follarme una putita!, dijo uno de ellos, un hombre grandote y de barba, claramente entonado del alcohol.

-Jajajajaa, ¿solo tú? ¡Yo tengo la polla que me explota!-, le respondió otro.

-Si me cruzo una putita, ¡no sé de lo que sería capaz de hacer! Lástima que por aquí no vamos a tener mucha suerte…- amenazó un tercero.

Dany sonrió para sí mismo, saboreando la sorpresa que se iban a encontrar los tres camioneros en el baño. “Ojalá que la disfruten de esa puta borracha”, pensó, antes de encender su coche y seguir su camino…

 

VIDEO DE LA PUTA BORRACHA

 

(El presente cuento es un trabajo de ficción, basado en un video que podrás encontrar debajo. Cualquier similitud con situaciones y/o personajes reales es pura coincidencia. VideoPutasXXX desaprueba por completo cualquier tipo de violencia real y urge a aquellos que sientan la necesidad de perpetrarla, a buscar de inmediato la ayuda de un profesional. Si eres menor de edad, tienes totalmente prohibido leer el siguiente cuento y debes salir de inmediato de este sitio. Puedes leer más sobre nuestras políticas ingresando a este enlace)

 

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